Argumentum ad nauseam

Siempre usado por todos los predicadores ante auditorios pasivos, consiste en creer o hacer creer que una afirmación será más cierta cuantas más veces se escucha o lee. Este argumento emplea la constante repetición(¿tendrán los rosarios, rezos, himnos o mantras algo que ver...?), diciendo lo mismo una y otra vez hasta que te pones enfermo de oírlo y renuncias a la crítica.

La contrapartida de este argumento es que cuando se ha identificado al que lo comete como un papagayo repetidor, se le deja de prestar atención.